Factores

30.06.2020 18:58

Estos factores que desencadenan la crisis de migraña son:

  • La menstruación: Los estrógenos y/o progesterona parece ser que son significativos desencadenantes de la migraña en algunas mujeres. Aproximadamente el 50% de mujeres con migraña sufren primordialmente ataques premenstruales o menstruales. Además, el 10-15% de las mujeres que toman contraceptivos orales desarrollan ataques de migraña, y del 40-50% de éstas manifiestan empeoramiento de los síntomas de dolor de cabeza. Se demostró que el dolor de cabeza migrañoso se iniciaba con el descenso de los niveles de estrógenos y/o progesterona y se postuló que la fluctuación de estos niveles ejercía ciertos efectos en la vascularización craneal. Aunque la migraña se ha relacionado más con la caída del pico de estrógenos que con el aumento del nivel de progesterona.
  • El estrés: El estrés emocional o profesional. Es el desencadenante más frecuente, y está relacionado con la personalidad del paciente y su tolerancia a la tensión emocional.
  • El ejercicio físico: El ejercicio físico desmesurado. Pueden ser ejercicios tanto físicos prolongados como esfuerzos intensos de corta duración. Es un desencadenante más frecuente en niños menores de 10 años.
  • La falta de sueño
  • El exceso de sueño: El exceso de sueño. Dormir mucho más de lo que se duerme habitualmente aumenta los períodos de sueño que coinciden con la fase de Movimientos Oculares Rápidos; parece ser que eso altera el calibre de las arterias y tensión de los músculos del cuello, con lo que se desencadena la crisis.
  • Clima: Cambios muy acusados en la temperatura o determinados vientos con velocidad elevada se han asociado al aumento de migraña en pacientes sensibles. El mecanismo por el que un cambio de tiempo puede desencadenar una crisis de migraña no se conoce aunque existe una hipótesis demostrada experimentalmente que inculpa a la ionización positiva del aire que se produce en determinadas alteraciones meteorológicas. Dicha ionización produce un aumento de la serotonina plasmática que sería responsable de desencadenar la crisis de migraña.
  • Fármacos: Muchos medicamentos son capaces de provocar dolor de cabeza, incluso los que se usan comúnmente para tratar la cefalea. Sólo algunos se han relacionado con un aumento en la intensidad o la frecuencia de la migraña, como los anticonceptivos, los nitritos o los antagonistas del calcio.
  • Estímulos fuertes: Luces intensas como un flash, ruidos potentes, algunos olores muy fuertes... También la exposición al sol, el exceso de tabaco, los golpes en la cabeza repetidos (migraña del futbolista), cambios barométricos bruscos, cansancio, ayuno prolongado, descenso de la glucemia...
  • Acción biliar: La frecuencia de las perturbaciones digestivas asociadas (vómitos biliares principalmente), la posible actuación de ciertos alimentos con una importante acción sobre la vesícula biliar (huevos, chocolate) hace presumir el posible papel de la acción biliar en el desencadenamiento de la migraña. Es cierto que la litiasis biliar es más frecuente en los migrañosos que en el resto de gente. Por el contrario, la aparición de las migrañas precede en muchos años al descubrimiento de cálculos vesiculares, y la extirpación quirúrgica de la vesícula biliar no impide la reaparición de accesos de migraña. También la tensión provocada en las vías biliares por ciertos medicamentos (anticonceptivos orales, reserpina, nitroglicerina, retirada de ergotamina y cafeína) desencadena en numerosos migrañosos la aparición de una crisis. En cambio, los medicamentos que relajan la tensión de las vías biliares no interrumpen la migraña. Cuando ésta se desencadena, sigue invariablemente su evolución. Dado que no se encuentra relación causa-efecto evidente entre perturbaciones biliares y la migraña, se ha propuesto considerarlas como simultáneas. Se ha podido observar en los migrañosos una fase de decoloración en las deposiciones en los días previos a la crisis; esta decoloración es debida a una disminución en el flujo biliar. A la inversa, frecuentemente, en el curso de la migraña se produce una brusca descarga de bilis, abundante y concentrada, la cual puede facilitar los vómitos biliares.
  • Factores dietéticos: Algunos investigadores mantienen que el dolor de cabeza inducido por la ingesta de comida es el resultado de la presencia de agentes químicos en ciertos alimentos:

    Tiramina. Es una amina vasoactiva que puede provocar dolor de cabeza vascular. Entre los alimentos ricos en tiramina se incluyen quesos curados, nata, vinos... Parece ser que la tiramina puede producir dolor de cabeza en algunos pacientes, pero su papel como provocador de migraña puede ser sobrevalorado.
    Feniletilamina. Es otra amina vasoactiva que se encuentra en ciertos quesos, vinos negros y chocolate.
    Nitritos. Pueden producir cefalea pulsátil y en ocasiones rubor facial, con mayor frecuencia después de haber ingerido alimentos procesados como salchichas frankfurt (cefalea por “hot dogs”), bacon, jamón, pescado ahumado y algunos quesos importados.
    Glutamato monosódico. Se ha relacionado con el “síndrome del restaurante chino”, que se caracteriza por una cefalea postprandial, sensación de opresión en la cara y cuello, y con menor frecuencia desvanecimiento y diarrea.
    Alcohol etílico. Los síntomas suelen empezar 30-45 minutos después de la ingestión.
    Histamina. Ciertos alimentos como atún y caballa, provocan la liberación de histamina endógena. Otras comidas la liberan directamente: vino, huevos, fresas, marisco, tomates, naranjas, otros cítricos y alcohol.
    Metilxantina: la cafeína del café es una metilxantina. Estimula el sistema nervioso central e incrementa la resistencia vascular cerebral mediante vasoconstricción, posiblemente al neutralizar la acción vasodilatadora de la adenosina endógena. Bloquea los receptores de adenosina sensitivos a la metilxantina de la pared de los vasos sanguíneos cerebrales y, en el tronco del encéfalo, puede modular las vías serotoninérgicas, noradrenérgicas y dopaminérgicas. No está claro porqué puede producir cefalea tanto por ingesta como por retirada, pero sí se considera que la cafeína tiene efectos vasoactivos y centrales.

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